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Acércatefem Observatorio

ITS, VPH y salud sexual

Clamidia: síntomas, diagnóstico y seguimiento

La clamidia suele no dar síntomas. Qué señales pueden aparecer, cómo se confirma con una prueba, por qué se avisa a las parejas y qué sigue después.

Por Dr. Adrián Martínez · 15 de octubre de 2026 · 10 min de lectura

Luz cálida de la mañana entrando por una cortina translúcida junto a un espejo redondo, sin personas

La clamidia es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por una bacteria llamada Chlamydia trachomatis. Lo primero que conviene saber es que muchas veces no da ningún síntoma: pueden pasar semanas o meses sin que la persona note algo raro. Por eso la única manera de saber si hay infección es una prueba de laboratorio, y no lo que sientas o dejes de sentir. Se cura con el tratamiento que indica un médico, y mientras antes se detecta, menos probabilidades hay de complicaciones. Aquí te explicamos qué señales pueden aparecer, cómo se confirma, por qué se avisa a las parejas y qué sigue después.

¿Por qué la clamidia pasa tan fácil desapercibida?

La OMS describe que un gran número de personas con clamidia no tiene síntomas o solo presenta molestias leves, y que cuando aparecen pueden tardar alrededor de tres semanas en notarse. Los CDC de Estados Unidos coinciden: puede haber infección durante un buen tiempo sin ninguna señal. El resultado es que alguien puede transmitirla sin saberlo, y que la persona que la recibe tampoco sospecha nada.

No es una infección rara. La OMS estimó que en 2020 hubo 128.5 millones de nuevas infecciones por clamidia en adultos de 15 a 49 años en todo el mundo, con una prevalencia de 4.0 % en mujeres y 2.5 % en hombres de ese grupo de edad. Son estimaciones globales, no cifras de México, pero dan una idea de qué tan frecuente es. En nuestro país, CENSIDA incluye la clamidiasis entre las siete ITS más comunes.

Ningún síntoma confirma ni descarta

Sentirte bien no significa que no haya infección, y sentir ardor o notar flujo diferente no significa que sea clamidia: muchas otras causas dan molestias parecidas. Solo una prueba de laboratorio, interpretada por un médico, lo aclara.

Síntomas posibles en mujeres y personas con vagina

Cuando hay síntomas en una persona con vagina y cuello uterino, la OMS menciona estas señales como posibles:

  • Cambios en el flujo vaginal, en cantidad, color u olor
  • Sangrado entre una menstruación y otra, o después de una relación sexual
  • Dolor en la parte baja del abdomen
  • Ardor al orinar
  • Picazón en la zona genital

Ninguna de ellas es exclusiva de la clamidia. Una infección vaginal común, una infección urinaria o un cambio hormonal pueden dar molestias muy parecidas, y el ISSSTE advierte que en las mujeres las ITS pueden pasar sin síntomas o confundirse con otras afecciones ginecológicas. Si además notas un retraso en tu menstruación junto con dolor abdominal o sangrado, una prueba de embarazo ayuda a descartar otras causas; en nuestra sección de ILE explicamos cuándo hacerla y qué significa el resultado.

Síntomas posibles en hombres y personas con pene

En quienes tienen pene, tanto la OMS como los CDC señalan como posibles el ardor al orinar, la secreción por el pene y, con menos frecuencia, dolor o inflamación en uno o ambos testículos. De nuevo: puede no haber ninguna de las tres, y cualquiera de ellas puede deberse a otras infecciones. Si quieres ver el panorama completo de cómo se presentan las ITS en esta población, lo desarrollamos en nuestro artículo sobre ITS en hombres: síntomas y pruebas.

Cuando la infección está en el recto o en la garganta

La clamidia puede alojarse en el recto si hubo contacto sexual anal. Los CDC mencionan dolor, secreción o sangrado, aunque con frecuencia tampoco da señales. En la garganta es menos común y, según la guía de los CDC para hombres que tienen sexo con hombres, no se recomienda buscarla de rutina, a diferencia de lo que ocurre con la gonorrea. Qué sitios conviene revisar depende de tus prácticas sexuales, y es algo que tu médico decidirá contigo en la consulta sin hacerte sentir juzgado.

¿Cómo se confirma? Pruebas y tipos de muestra

El médico empieza con una conversación: tu historia clínica y sexual, y una revisión genital si corresponde. Pero el diagnóstico se confirma con laboratorio. La prueba de referencia, según la OMS, es la prueba de amplificación de ácidos nucleicos (en inglés NAAT): detecta el material genético de la bacteria aunque haya muy poca cantidad. La NOM-039-SSA2-2014 también reconoce el cultivo y la inmunofluorescencia como formas de confirmar la infección en secreción genital y en orina, aunque la OMS considera la prueba molecular como la de referencia.

MuestraCómo se tomaPara qué se usa
OrinaPrimera parte del chorro, en un frascoOpción práctica; en algunos casos es menos sensible que el hisopado
Hisopo vaginal o cervicalUn cotonete largo; la puede recolectar la propia persona o el personal de saludMujeres y personas con cuello uterino
Hisopo uretralUn cotonete delgado en la punta del peneCuando hay secreción o el médico lo indica
Hisopo rectalCotonete en la entrada del anoSegún las prácticas sexuales de cada persona

La OMS señala que, en el caso de la prueba molecular, una muestra tomada por la propia persona da resultados equivalentes a la que recolecta por el personal de salud, lo cual para muchas personas hace la experiencia menos incómoda. Profeco, en su guía del 30 de marzo de 2026 sobre estudios de ITS, recomienda además preguntar al laboratorio o a quien te atienda tres cosas antes de hacerte cualquier prueba:

  • Qué tipo de muestra se necesita y qué indicaciones debes seguir antes (por ejemplo, si conviene llegar sin haber orinado durante cierto tiempo).
  • Cuál es el periodo de ventana de esa prueba: el tiempo que debe pasar desde el contacto para que la infección pueda detectarse. Una prueba demasiado temprana puede salir negativa aunque haya infección.
  • Cuándo y cómo te entregan el resultado, y si hay una consulta para explicártelo.
Para entender qué significa cada resultado y qué preguntarCómo interpretar resultados de pruebas de ITS →

¿A quién le conviene hacerse la prueba y cada cuándo?

No hay una regla única para todas las personas, y la frecuencia ideal la define el médico según tus prácticas y tus circunstancias. Como referencia, estos son los grupos para los que los CDC recomiendan una prueba cada año, aunque sean recomendaciones de Estados Unidos y no una norma mexicana:

  • Mujeres sexualmente activas menores de 25 años.
  • Mujeres de 25 años o más con factores de riesgo, como una pareja nueva, varias parejas o una pareja con una ITS.
  • Hombres gais o bisexuales sexualmente activos.
  • En el embarazo, la prueba se recomienda en algunos casos; es algo que se platica en el control prenatal.

Fuera de esos grupos, también tiene sentido consultar si empezaste una relación nueva, si tu pareja recibió un diagnóstico, si hubo un contacto sin protección o si simplemente quieres quedarte tranquila o tranquilo. Para quienes se preguntan por qué revisarse si se sienten bien, tenemos un artículo dedicado: ITS sin síntomas: por qué conviene revisarte aunque te sientas bien.

Por qué se trata y por qué se avisa a las parejas

La clamidia es curable. El tratamiento lo indica un médico: no se escoge por cuenta propia, no se comparte con una pareja ni se improvisa con lo que sobró de otra receta, porque depende de cada caso, de los resultados de las pruebas y de otras condiciones de salud, como un posible embarazo. Lo que sí vale la pena entender es por qué es importante completar el tratamiento tal como lo indicaron y no suspenderlo en cuanto desaparecen las molestias: sentirse mejor no demuestra que la infección ya se eliminó.

Avisar a las parejas sexuales tiene una razón práctica, no moral. Si una persona se trata y su pareja no, la infección puede regresar al volver a tener contacto, como una pelota que va y viene. La OMS recomienda tratar también a las parejas para evitar reinfecciones, y la NOM-039-SSA2-2014 (apartado 7.2.4.3) indica al personal de salud que recomiende los estudios a las parejas o contactos de la persona afectada. Los CDC añaden que no se debe tener relaciones hasta que la persona y sus parejas hayan terminado su tratamiento.

Avisar no es una confesión ni implica quién «se lo pasó a quién»: la clamidia puede llevar meses sin notarse, así que nadie puede saber con certeza cuándo ni con quién ocurrió. Si te cuesta pensar cómo decirlo, hay ideas concretas en nuestro artículo sobre ITS en pareja: cómo hablarlo y hacerse pruebas.

Después del tratamiento: seguimiento y reinfección

Terminado el tratamiento, la OMS sugiere esperar siete días antes de volver a tener relaciones sexuales, o usar condón mientras tanto; tu médico precisará lo que corresponde a tu caso. Los CDC recomiendan además repetir la prueba unos tres meses después, incluso si tu pareja también se trató, porque la reinfección es común. Y aunque suene obvio, conviene decirlo: haber tenido clamidia una vez no protege contra volver a contraerla.

Si tras el tratamiento persisten las molestias, o aparecen otras nuevas, no esperes a que pasen solas: regresa con quien te atendió. Puede deberse a otra infección, a una reinfección o a otra causa que valga la pena revisar.

Qué puede pasar si la clamidia no se detecta

Esta es la razón principal por la que los médicos insisten en las pruebas, incluso cuando no hay síntomas. Sin tratamiento, la OMS y los CDC describen que en las mujeres la infección puede subir al útero y las trompas y causar enfermedad inflamatoria pélvica, dolor pélvico crónico, embarazo ectópico (cuando el embarazo se desarrolla fuera del útero) e infertilidad. En los hombres es menos frecuente, pero puede inflamar los conductos de los testículos y, en pocos casos, afectar la fertilidad.

Además, una infección sin tratar puede aumentar el riesgo de adquirir o transmitir el VIH, según los CDC. Y en el embarazo, la OMS menciona riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer, y la posibilidad de que el bebé tenga infección en los ojos o neumonía al nacer. Por eso las pruebas forman parte del control prenatal; profundizamos en ITS en el embarazo: riesgos y pruebas.

Cómo se previene

Según la OMS, el uso constante y correcto del condón en las relaciones vaginales y anales es la forma más eficaz de evitar la clamidia. No existe vacuna. Y como puede no dar síntomas, hacerse pruebas periódicas según tu situación es parte de la prevención. Sobre el uso del condón, sus límites y los errores más comunes, escribimos Condón externo e interno: uso correcto y límites.

Dónde atenderte en la Ciudad de México

Tienes varias puertas de entrada, y ninguna es la «correcta» para todas las personas. Las Clínicas Especializadas Condesa, del Gobierno de la Ciudad de México, ofrecen detección y consejería sobre VIH y otras ITS, sujeta a disponibilidad de fichas, y su página las describe como atención gratuita; confirma ahí horarios y requisitos antes de ir. Los centros de salud de la Secretaría de Salud y las unidades de IMSS e ISSSTE, si eres derechohabiente, son otra opción pública.

Si prefieres una consulta privada y confidencial, en Acércatefem Observatorio (Av. Observatorio 330, colonia Las Américas, alcaldía Miguel Hidalgo) atendemos consultas de ITS. Los estudios que se realizan en la sucursal se confirman por WhatsApp antes de tu visita, y lo específico de tu caso se resuelve en consulta.

¿Quieres resolver tus dudas con un médico?

Escríbenos por WhatsApp, sin compromiso, y te orientamos sobre cómo es la consulta de ITS en Acércatefem Observatorio.

Lo esencial

  • La clamidia es una ITS bacteriana, curable, que con frecuencia no da síntomas.
  • Ningún síntoma la confirma ni la descarta: se confirma con una prueba de laboratorio.
  • El tratamiento lo indica el médico según cada caso; conviene completarlo y no compartirlo.
  • Se avisa a las parejas para evitar que la infección vaya y regrese.
  • Tras el tratamiento se acostumbra repetir la prueba unos meses después, porque la reinfección es común.
  • Sin detección puede afectar la fertilidad y el embarazo, sobre todo en mujeres.

Este artículo es informativo y no sustituye una consulta. Si tienes dudas sobre tu caso, acude con un médico o servicio de salud: es quien puede valorar tu situación, indicar los estudios que corresponden y explicarte los resultados con calma.

Aviso importante: la información de este artículo es estrictamente informativa y educativa. No sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional de la salud. Consulta a tu médico.

Preguntas sobre este tema

  • ¿Se puede tener clamidia sin sentir nada?

    Sí, y es lo más común. La OMS y los CDC explican que muchas personas no tienen síntomas o solo molestias leves, y que cuando aparecen pueden tardar varias semanas. Por eso la única forma de saber si hay infección es una prueba de laboratorio.

  • ¿La clamidia se quita sola?

    No se debe contar con eso. Es una infección bacteriana que se cura con el tratamiento que indica un médico. Dejarla sin atender no la hace desaparecer de forma confiable y sí puede dar complicaciones, sobre todo en el aparato reproductor.

  • ¿Por qué piden repetir la prueba meses después del tratamiento?

    Porque la reinfección es común, incluso cuando la pareja también recibió tratamiento. Los CDC recomiendan repetir la prueba unos tres meses después. Tu médico te dirá si en tu caso conviene hacerlo y cuándo.

  • ¿Haber tenido clamidia me protege de volver a contraerla?

    No. Haber tenido la infección antes no genera una protección que impida volver a infectarse si hay contacto sexual sin protección con una persona que la tenga.

  • ¿Puedo hacerme la prueba si no tengo pareja fija?

    Claro. La prueba depende de tus prácticas sexuales y no de si hay pareja estable. Si hubo una pareja nueva, varias parejas o una pareja que recibió un diagnóstico de ITS, es buen momento para consultarlo con un médico.

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